¿Quién Puede Matar a un Niño? (1976): El Terror Desgarrador de la Inocencia Corrompida


“¿Quién puede matar a un niño?” es una película de terror y suspense española dirigida por Narciso Ibáñez Serrador y lanzada en 1976. La película, basada en la novela “El juego de los niños” de Juan José Plans, se destaca por su enfoque perturbador y su capacidad para generar una profunda incomodidad en el espectador.

Sinopsis:

La trama de “¿Quien puede matar a un niño?” sigue a Tom (interpretado por Lewis Fiander) y su esposa Evelyn (Prunella Ransome), una pareja británica que decide tomar unas vacaciones en la isla española de Almanzora. A su llegada, descubren que la isla está aparentemente desierta, sin adultos a la vista. A medida que exploran, se topan con un grupo de niños que, en lugar de ser inocentes y juguetones, se revelan como portadores de una extraña y aterradora epidemia que los lleva a cometer actos violentos y homicidas.


Temas y Estilo en ¿Quién puede matar a un niño?:

  1. Inocencia Corrompida: La película juega con la noción de la inocencia infantil y la corrupción de la misma. Los niños, en lugar de ser figuras angelicales, se convierten en agentes de terror y violencia, desafiando las expectativas tradicionales de la audiencia sobre la niñez.
  2. Cuestionamientos Morales: A medida que la pareja protagonista enfrenta la creciente amenaza de los niños, la película plantea preguntas morales sobre la supervivencia y la respuesta a la violencia, especialmente cuando se trata de menores.
Fotograma de la película: ¿Quién puede matar a un niño?

3. Tensión Psicológica: Ibáñez Serrador utiliza una combinación de imágenes impactantes, atmósfera tensa y un manejo magistral del suspenso para mantener a la audiencia en vilo. La sensación de inquietud se intensifica a medida que la pareja se enfrenta al dilema moral de defenderse de los niños.


Influencia y Recepción:

“¿Quién puede matar a un niño?” ha sido aclamada por su capacidad para perturbar y su enfoque original en el género de terror. La película ha influido en cineastas contemporáneos y se considera un clásico del horror español. La capacidad de Ibáñez Serrador para abordar temas inquietantes y la atmósfera intensa han consolidado su estatus como una obra destacada del cine de terror.

La película continúa siendo objeto de análisis y discusión en círculos cinematográficos y académicos, y su legado perdura como una obra que desafía las convenciones y explora los rincones oscuros de la psique humana.


Recursos e imágenes: